
Mexicana de Aviación, relanzada por el gobierno de la 4T con una millonaria inversión pública, enfrenta un colapso operativo tras quedarse con solo dos aeronaves y cancelar la mayoría de sus rutas. Críticos califican el proyecto como un «fracaso rotundo».
El empresario Ricardo Salinas Pliego se burló del desenlace en redes sociales, señalando la falta de planeación gubernamental. La situación genera dudas sobre la viabilidad de la aerolínea y cuestiona la gestión de los proyectos emblemáticos de la administración federal.
Al respecto la presidenta declaró que esto es solo un reajuste estratégico.
